Una versión moderna y sofisticada del clásico cheesecake. La intensidad del pistacho se fusiona con la cremosidad del queso y se realza con el toque ácido y brillante del Variegato de Frambuesa Top Class. Una receta de alta calidad, perfecta para servicios de pastelería profesional.
Cheesecake de Pistacho con Base Crocante y Variegato de Frambuesa
22cm de diametro
Ingredientes
Base crocante
- 200 g de galletitas tipo sable o de vainilla
- 100 g de manteca derretida
Relleno
- 400 g de queso crema
- 250 g de crema de leche
- 100 g de azúcar
- 150 g de Pasta Pura de Pistacho Top Class
- 8 g de gelatina sin sabor
- 40 ml de agua fría (para hidratar la gelatina)
Topping
- 200 g de Variegato de Frambuesa Top Class
- pistachos picados (opcional)
Procedimiento
1. Base crocante
- Procesar las galletitas hasta obtener un polvo fino.
- Agregar la manteca derretida y mezclar bien.
- Presionar en la base de un molde desmontable o vasos individuales.
- Refrigerar por 30 minutos.
2. Relleno de pistacho
- Batir el queso crema con el azúcar hasta lograr una textura lisa.
- Agregar la Pasta Pura de Pistacho Top Class y mezclar bien.
- Montar la crema a 3/4 punto e incorporar con movimientos envolventes.
- Hidratar la gelatina y fundirla. Integrar en forma de hilo a la mezcla.
- Verter sobre la base y enfriar en heladera durante al menos 4 horas.
3. Topping y decoración
- Una vez firme, cubrir con Variegato de Frambuesa Top Class.
- Decorar con pistachos picados o pétalos deshidratados si se desea una presentación gourmet.
- Conservar refrigerado hasta el servicio.
Tips profesionales
- Esta receta puede congelarse y conservarse durante 10 a 15 días.
- El variegato no se hunde por su textura perfecta para topping.
- Ideal para porcionado individual en cajas dulces o vitrinas.
Aplicaciones profesionales
- Pastelería por porciones o take away
- Buffets de eventos y catering
- Emplatados de restaurante
- Ediciones limitadas con branding
¿Sabías que…?
A diferencia de una mermelada, el Variegato Top Class mantiene su color y textura en frío, sin liberar líquido. Esto lo convierte en el aliado perfecto para toppings o rellenos que deben lucirse en vitrinas refrigeradas.


